Disceptatio pro-astrologia. 1538

Contexto

La astrología todavía gozaba de buena reputación y los límites entre ella y la meteorología no se habían definido claramente. Teólogos como Melanchthon creían en ella y la practicaban, y reyes y príncipes importantes disponían de astrólogos en la corte a los que consultaban antes de tomar decisiones importantes. En sus discursos y en un panfleto publicado sobre el tema, Miguel Servet hizo comentarios irreverentes sobre los académicos médicos de la época, tildándoles de ignorantes por no hacer caso de este tema importante y refiriéndose a ellos como una plaga para la humanidad. Sus colegas de la facultad enfurecieron y le arrastraron ante el Inquisidor por herejía. Como fue absuelto de este cargo, le procesaron ante la Corte Suprema por propugnar la práctica de la adivinación, que estaba prohibida bajo pena de muerte en la hoguera. La Corte ordenó a Miguel Servet que retirara de la circulación su panfleto, que mostrara más respeto por sus colegas y que dejara de dar discursos sobre el tema. En este momento, consideró que ya había disfrutado de suficiente vida académica y decidió irse de parís para empezar a ejercer la medicina.

Pasajes de la obra

“Cuando estaba dando clases de Astronomía en París, cierto médico1 interrumpió mi clase e intentó por medio de dos argumentos rebatir toda la teoría: la parte que predice a partir de las estrellas así como la parte que observa los movimientos celestes con la ayuda de instrumentos. Evidentemente, este discípulo de otro individuo poco cualificado que había sido su malinformado preceptor2, demostró nada más que su ignorancia, de manera que ambos condenaban sin reflexionar aquello que ignoraban por completo y, a pesar de todo, se presentaron como filósofos y médicos ante la galería. De todas formas, a partir de este incidente cualquiera puede darse cuenta de que se habían alejado de lo que predicaban sus guías (Platón, Aristóteles, Hipócrates y Galeno) ya que todos estos últimos eran expertos en astrología mientras que los primeros, no sólo se confesaban completamente ignorantes en el tema sino que, además, lo criticaban severamente. Los últimos sostienen que la astrología es un principio de la filosofía, los primeros que se trata de un enemigo. Así que, primero, citaré las declaraciones de aquellos autores que apoyan las dos vertientes de la astrología3 y, luego, procederé a relatar los argumentos…” 1 Jean Tagault, decano de la Facultad de Medicina de París 2 Pico della Mirandola, humanista y neo-Platonista italiano que se opuso a la astrología en su obra Disputationes adversus astrologiam 3 Es decir, la observación de las estrellas, estrechamente relacionada con la astronomía y en menor grado con la meteorología; y la astrología judicial que en buena parte predice sucesos de la naturaleza humana.

Ediciones

Michaelis Villanovani in quendam medicum apologetica disceptatio pro-astrologia, Paris 1538. Reimpresa por Henri Tollin en 1880

Traducciones

Inglés: publicada por Charles David O'Malley, Michael Servetus. A Translation of his Geographical, Medical and Astrological Writings with Introductions and Notes, (Filadelfia: American Philosophical Society, 1953), págs. 168-188

Español: por Ángel Alcalá, Discurso en pro la Astrología, Madrid, 1981