Citas de otros autores acerca de Miguel Serveto

Una de las llaves para la comprensión de la Restitutio se sitúa en la identificación de Servet con el Arcángel Miguel. (Elaine Sartorelli).

Servet clamaba que la naturaleza humana no puede ser depravada, condenada, totalmente corrupta e indefensa. (Marian Hillar).

El Dios de Servet y el hombre Servet y el hombre en Servet son: dinamismo, libertad, caridad, tolerancia, creatividad individual. (Angel Alcalá).

Sijena es el Belén del servetismo. (Pastor de la primera Iglesia Unitaria de Nueva York)

Sus opiniones heterodoxas y su libertad de espíritu, que Servet defendió siempre con la pluma y el diálogo, le convirtieron en un proscrito en toda Europa. (Jaume de Marcos Andreu).

Hay tres terribles monstruos religiosos nacidos en España en el s.XVI: el vasco Ignacio de Loyola, el aragonés Miguel Servet y el conquense Juan de Valdés, adictos a sus vanas, vacías y típicamente españolas contemplaciones. (Théodore de Bèze).

El radicalismo místico de Valdés, el radicalismo intelectual, anti-institucional y anti-dogmáticoen Servet y el radicalismo autoritario y dogmático en Loyola; representan tres dimensiones del nativo radicalismo español. (Domingo Ricart).

Es una rareza de entonces y hoy consignar bajo el título del libro la Patria del autor: “Per Michaelem Servetum alias Revés, ab Aragonia hispanum”. Soberbio reto a sus lectores extranjeros, bravo desafío y excelente lección a quienes se avergüenzan de proclamar su pertenencia a la patria común, Hispania, por encima de las patrias (chicas). (Angel Alcalá).

Servet fue el primer pensador cristiano de los tiempos modernos que abogó por el derecho de cada individuo a seguir su propia conciencia y expresar sus propias convicciones. (Marian Hillar)

Hay un español llamado Miguel Servet que practica la medicina haciéndose llamar Villeneuve. Este pobre orgulloso, hinchado de arrogancia lusitana, pero reventado aún más por su propia fiereza,ha pensado que podría adquirir fama resolviendo todos los principios de la cristiandad. (Calvino).

Asombra y apena que Marañón se permitiera en su “conferencia tudelana” la ligereza que al incauto se le puede antojar profunda sabiduría: “Me parece muy probable que en la arrebatada exaltación teológica de Servet(...)hay menos de ibérico puro que de producto de encrucijada étnica, con mucha influencia oriental, semítica.” (Angel Alcalá)

Miguel Serveto, niño prodigio, genio y sabio como iba a ser, debió contar sus días de gestación, por lo que tuvo que ser concebido, matemáticamente, el día de los Santos Inocentes de las Navidades más tristes del Monasterio, cuyas soores acababan de ser excomulgadas. (Miguel Pascual Ariste).

Servet (al que ya he quemado) no dejó de llenar de insulsos comentarios los márgenes de mis libros; ni una página dejó limpia de sus vómitos. Lo que no me conmueve más que el rebuzno de un asno. (Calvino).

Calvino quiere matar a todos los herejes y tiene por tales a quienes disienten de él. (Castellio).