"A Servet hoy no lo quemarían, pero iba a tener dificultades"

Servet será el centro de atención de un congreso en Barcelona los días 20 y 21 que organiza la Servetus International Society, dirigida por Juan Naya.

NURIA CASAS
16 Octubre 2006, Heraldo de Aragón

Juan Naya ha hecho el esfuerzo de imaginar qué opinaría el sabio aragonés Miguel Servet del mundo del siglo XXI.

PREGUNTA- ¿Le gustaría a Miguel Servet nuestro mundo de los albores del siglo XXI?.

RESPUESTA- Servet vería la época actual como un momento excitante debido a los avances tecnológicos y científicos en las distintas ramas del saber. Le cautivaría la facilidad de comunicación y la posibilidad de difusión del pensamiento actuales, todo ello en un contexto donde no te queman por lo que piensas o lo que dices, si bien tenemos ejemplos diarios de no tolerancia.

P.- Sin ir más lejos acabamos de vivir el asesinato de una periodista rusa, Anna Politkóvskaya...

R.- Se dan situaciones de intolerancia, aunque digamos que no ocurre a nivel de Estado, salvo en algunas regiones. Así que Servet seguro que hoy seguiría siendo persona crítica, poco conformista y retadora de lo "políticamente correcto".

P.- ¿Sería perseguido también hoy en día?.

R.- No lo quemarían vivo, pero iba a tener también dificultades. Como persona amante de las discusiones y controvertida, no lo iba a tener fácil.

P.- No sería cómodo para el poder….

R.- Era una persona muy inconformista, que le gustaba el debate, la discusión, la dialéctica. Supongo que en la época actual hubiera sido una persona de las que quiere cambiar el mundo para hacerlo mejor.

P.- ¿Qué sería lo más detestable para él de nuestros días?.

R.- Creo que Servet era una persona que tenía un concepto muy amplio de la religión, y probablemente defendería que las distintas culturas se hablaran más, se entendieran, y no estaría de acuerdo con las tensiones actuales, sino a favor del entendimiento entre las distintas religiones del mundo.

P.- ¿Estaría mediando entre el Papa y los islamistas?.

R.- No sé si mediando, pero estaría defendiendo que hubiera diálogo. Tenía un concepto de la religión que se acerca a una visión más actual, desde una mentalidad científica hacia sus interpretaciones, y por eso se sentiría más comprendido hoy de lo que se sintió entonces.

P.- ¿Estaría al tanto de los medios de comunicación? ¿Qué emisora de radio escucharía?.

R.- Servet conocía las lenguas clásicas, lo que le permitía leer una gran cantidad de fuentes en lengua original. Su pensamiento lo apoyaba en textos clásicos originales a los que hacía un gran número de referencias en sus escritos. Su gran cultura y capacidad intelectual hacían que fuera una persona difícil de contraargumentar, dejando en evidencia las limitaciones de sus adversarios, cosa que le ganó antipatías en la época. Ahora Servet leería todo tipo de periódicos, y a pesar de la sobreinformación y manipulación que pueda existir, sería capaz de extraer sus propias conclusiones de manera independiente.

P.- ¿Cómo vería la llegada masiva de inmigrantes?.

R.- Servet fue un pionero de la emigración. De muy joven fue a estudiar a Francia y allí se quedó toda su vida, lo que le abrió oportunidades: estudió Leyes en Toulouse, Medicina en París y se relacionó con humanistas y reformistas que le permitieron desarrollarse como erudito y como persona. Pese a que pasó la mayor parte de su vida perseguido y con una falsa identidad, Servet se integró en la sociedad llegando a ser un médico de reputación, concejal en Viena del Delfinado e incluso inició el proceso de nacionalización como francés. Por todo esto, creo que Servet enfocaría la emigración actual con una especial sensibilidad y comprensión, si bien sería consciente de los problemas que conlleva una inmigración masiva y desorganizada.

P.- ¿Qué pensaría Servet de los nacionalismos?.

R.- No hubiera estado de acuerdo con ninguna situación donde viera una intolerancia hacia las personas.

P.- ¿Y cómo vería Aragón?.

R.- Servet nació y vivió su niñez en Aragón, es palpable su apego a nuestra tierra ya que al principio firmaba en sus publicaciones que era de Aragón. Cuando tuvo que cambiar de identidad se hizo llamar Michel de Villeneuve, probablemente debido a que no quiso perder el vínculo con su tierra natal, Villanueva de Sijena. Actualmente, Servet desearía que Aragón siguiera prosperando, fuera una tierra abierta y tolerante. Le preocuparía la progresiva despoblación del mundo rural debido a la marcha constante de los jóvenes por falta de oportunidades.

P.- Seguro que Servet estaría a favor de los matrimonios entre homosexuales. Por cierto, ¿era o no homosexual?

R.- No existe ningún indicio de lo que sabemos de la vida de Servet que haga pensar que fuera homosexual. Los comentarios que se hayan podido hacer al respecto son una simple elucubración. Es cierto que Servet vivió en celibato y no se le conoce relación con mujeres. No obstante, durante el juicio en Ginebra se le acusó de llevar una vida disoluta, acusación que no se sostuvo por falta de fundamento y seguramente dirigida a minar su imagen de persona íntegra. Ignoro qué pensaría Servet sobre la homosexualidad en el mundo actual, pero estoy convencido de que su visión sería respetuosa.

P.- El congreso lleva por título "Miguel Servet, con todo el corazón", imagino que no sólo por descubrir la circulación menor.

R.- El título "Con todo el corazón" viene de la serie de pintura que ha realizado la artista mexicana Mónica Ortega, que asistirá y expondrá en el congreso. Adicionalmente, el título pensamos que era muy apropiado por su riqueza de matices. Por una parte, Servet está ligado al corazón por su descubrimiento de la circulación menor. Por otra, Servet fue una persona apasionada, que ponía todo el corazón en aquello que hacía y creía hasta el punto de dar su vida por ello. Adicionalmente, "Con todo el corazón" describe la actitud de cariño y reconocimiento a Servet por parte de la organización y realización del Congreso-homenaje.

P.- Cuando nació su organización hace tres años en Zaragoza se propusieron que Servet fuera algo más que un hospital y una calle. ¿Están cumpliendo sus expectativas? .

R.- Antes quisiera remarcar el trabajo que inició Julio Arribas hace más de treinta años dando lugar al Instituto de Estudios Sijenenses Miguel Servet, con sede en Villanueva de Sijena, que año tras año le rinde homenaje. La idea de crear la Society fue promover y aglutinar voluntades en un ámbito más internacional, aprovechando la oportunidad que ofrecían las nuevas tecnologías. La creación de una página web nos confirmó que, aunque a Servet se le conoce aún poco, existe interés por su figura en todo el mundo.

P.- Usted nació, como Servet, en Villanueva de Sijena. ¿Cómo influyó este hecho en su admiración por el médico y teólogo? .

R.- Nací y crecí en Villanueva de Sijena, donde el apego y cariño a Servet es una constante del día a día. Para mí, Servet ha sido como el abuelo que nunca conocí, me contaban sus historias, jugaba junto a su estatua, participaba en los homenajes que se le hacían. Con el paso del tiempo este afecto y admiración no ha disminuido sino todo lo contrario. Creo que Servet constituye un modelo de brillantez intelectual así como de integridad humana que lo sitúa en un lugar privilegiado de la Historia.