Sebastian Castellion (1515-63), vehemente defensor de Miguel Serveto

03/03/2005

Por Miguel Ángel Pascual Ariste, co-fundador de la Servetus International Society

La defensa generalizada de la libertad de expresión y opinión, tardaría mucho en aparecer en Europa. En el mundo helénico, estaba considerada una política peligrosa. Aristóteles se enfrentó con Alejandro Magno en el año 327 a.C., porque el Rey, en un momento de furor, había matado al historiador Callistenes, un sobrino suyo que se burlaba de la pretensión del Conquistador, que quería ser adorado como un dios. Aristóteles rechazaba la función del emperador universal, en el preciso momento en que se creaba el mayor imperio griego.

Aristóteles, censuró la monarquía universal de Alejandro Magno, como equivalente a una tiranía sin libertad. Sería, dice, "contra la naturaleza, que un sólo hombre sea jefe absoluto de todos los ciudadanos, siempre cuando la ciudad esté compuesta de hombres similares entre ellos”, pues en este caso "es justo que nadie mande, más que obedezca". El reino de la ley es pues preferible al reino de uno sólo, aún si es el mejor, porque querer el reino de la ley, es querer el reino exclusivo de Dios y de la Razón, mientras querer el reino de un hombre sólo es "querer también el reino de una fiera salvaje, pues el apetito irracional tiene carácter bestial y la pasión deforma el espíritu de los más virtuosos dirigentes”.

El Imperio Romano, se anticipó en las perspectivas de libertad y tolerancia con muchas religiones, y una variedad de sectas. Aunque se dio el caso de la persecución a los cristianos. En “Will to Power”, Nietzsche, empieza preguntando por la tolerancia hacia el Cristianismo bajo el Imperio Romano, que considera pareja, ya que después de las persecuciones, obtiene unas veces privilegios, otras la supremacía, que le otorga el Emperador Teodosio, quien entre 392-394, reprimió la religión pagana de Júpiter.

Cuando algunas voces clamaban por la libertad de expresión en el mundo medieval Europeo, pronto eran silenciadas por la represión y se han perdido para la historia. Incluso, una persona relativamente tolerante, como San Ambrosio, quien no pensaba que las excomuniones de la iglesia tuvieran que ser seguidas por las ejecuciones del estado, estaba a favor de la represión de herejes, tales como la Arrianos. Él era mentor de San Agustín, quien era más represivo, aunque también reacio a las ejecuciónes.

Siguiendo con las libertades en el mundo medieval, muy pequeñas de expresión y grandes de represión, humanistas católicos, tales como Thomas Moro, Desiderio y Erasmo, favorecen alguna medida de expresión libre, como útil para la reforma de la Iglesia Católica, abogando por proporcionar más libertades, pero permaneciendo dentro de los límites de la única iglesia verdadera. En Utopía, lo expresa más como una diversidad de formas de adoración, insistiendo, como Rousseau más tarde, en una mínima profesión de fe para todos. La Reforma, puede ser vista como una inversión de la situación: el Catolicismo en muchos lugares pierde su supremacía y privilegios, siendo objeto de persecuciones, igual que antes los católicos hacían a los protestantes. Así sucedió con la severa represión bajo Cromwell o la mayor, incluso, de la Revolución francesa.

Reformadores clave, como Lutero y Calvino reclaman su propia libertad de expresión, pero negándosela a los católicos y a otros protestantes, como los ampliamente detestados Anabaptistas. Algunos intelectuales, empiezan a solicitar demandas más generales para la libertad religiosa, como John Milton (*1) que habla de “neighboring differences” (diferencias vecinas), o su amigo Roger Williams (*2), que defiende una tolerancia más amplia. Hay súplicas para más libertad en los escritos de Sebastian Franck (*3)(1499-1542) y Guillaume Postel (*4)(1510-81).

El pionero más importante y prolongado en la defensa de la libertad de expresión religiosa, será Sebastian Castellion, originalmente llamado Chateillon, y latinizado Castellio. Vivió entre 1515-63. Nació en Saint Martin du Fresne (Savoya), una región que históricamente ha producido muchos herejes. Castellion fue a estudiar a Lyón, volviendo inicialmente como humanista católico, buscando un camino intermedio en la reforma de la Iglesia. Mas, como su biógrafo Ferdinand Buisson(*5) destaca, estando en Francia, una vez cerrado el camino medio, se ve forzado a elegir entre el catolicismo ortodoxo y el protestantismo y Castellion se tornó protestante. Temiendo a los Inquiridores católicos, busca a Juan Calvino, proyectando su exilio a Estrasburgo, donde Calvino estaba, en su temporal destierro de Ginebra. Casteillon, seguirá a Calvino hasta Ginebra, que era en aquel tiempo una ciudad-estado, con una población de 10 a 20 mil almas, y donde Calvino refugiaba a muchos protestantes de Francia. Castellion, aunque no estaba en la primera selección, fue elegido como rector permanente del Colegio de Ginebra (Ferdinand Buisson). Necesitaba mayores ingresos, ya que tenía una familia, que incluía nueve niños, más una sobrina huérfana adoptada, y, que vuelve a casarse tras el fallecimiento por parto de su primera esposa, en 1650, por lo que pretende convertirse en clérigo reformista de Ginebra, donde ya se le había permitido predicar sin ordenarse, pero su pretensión fue obstruida. El obstáculo era Calvino (1509-64), que dominaba la Iglesia de Ginebra, con Theodore Beza (1519-1605).

Calvino era un refugiado protestante de Francia (Noyon), y aunque había patrocinado que Castellion se trasladara desde Estrasburgo a Ginebra, desaprobaba varias ideas de Castellion: Contra su más característico racionalismo, Castellion tomaba literalmente la expresión, Cristo "descendió a los infiernos”, que Calvino negaba, interpretándola como meramente simbólica (algunos historiadores, lo narran al revés). Para Calvino, no era esta la diferencia mayor: Castellion, que había traducido la Biblia al Francés y Latín, escandalizó a todos sugiriendo que el Cantar de los Cantares, era más profano que de origen sagrado, y que realmente no pertenecían a la Biblia. Contra Castellion, Calvino invocaba la tradición establecida por las iglesias Cristianas y exponía el peligroso argumento de que si la primera parte de la Biblia, se permitía que fuera desechada, alguno o todo el resto también podía ser rechazada.

Castellion, consideraba una atrocidad que le fuera negado un ministerio, por las diferencias de credo mencionadas, mientras que otros eran elevados al mismo, incluso con la evidencia de ser hipócritas y criminales, incluso quizás adulteros, que consideraba como una ofensa muy grave contra la Ley de Dios.

Castellion, como también el médico Jerome Hermes Bolsec (*6), preguntaría sobre aspectos de la doble Predestinación de Calvino, por la cual, unos son predestinados para el cielo y otros son predestinados para el infierno, declarando que la obra de Jesús en la Cruz no era infinita, porque no vertió su sangre por cada humano, sino sólo por los elegidos, aquellos predestinados a ser salvados. Castellion no podía entender que la Gracia de Dios salvara a quien no hacia mérito, y que un justo y compasivo Dios permitiera que el resto fuera condenado, sin juzgar su conducta en la vida. Consideraba que Dios ofrecía su Gracia a todos, y que esta inmerecida Gracia era verdaderamente la clave de la Salvación, pero sólo los que realmente aceptan esta Gracia y tiene una fe activa, se despabilarán para obrar bien.

Abandona con desesperación su puesto en el Colegio de Ginebra y se traslada a Basilea. Después de un tiempo, en el que tiene que ocuparse en trabajos físicos para seguir viviendo (incluyendo el de arponero de troncos a la deriva en el Rhin), prosigue con sus traducciones de la Biblia al Latín (1551) y Francés (1555). En cuyos prólogos, aboga por la tolerancia. Sus escritos están a menudo faltos de la claridad suficiente, para permitir consensuar con facilidad algunas ideas que presenta muy oscuras (más tarde si aclara las doctrinas sobre la Trinidad y el bautismo infantil), y para forzar una interpretación en otros, los exhorta con demasiada violencia (Bainton). El prólogo para la Biblia en Francés, dedicada al joven Rey Eduardo VI de Inglaterra, denuncia especialmente a los que persiguen y condenan en el nombre de Cristo. Añade, que obligar a la gente a declarar que creen, es volverse pecador, ya que se acepta, la mayoría de las veces, un falso testimonio. Restablecida su reputación, por la aparición de la Biblia en Latín en 1553, Castellion, consigue la cátedra de Griego en la Universidad de Basilea.

Calvino continuaba la persecución de herejes en Ginebra. El más destacado fue Michael Servetus, médico Español, teólogo y, frecuentemente llamado, precursor de los Unitarianos. Servetus, sabiendo que la Inquisición en España y Francia lo perseguían, supuso que Italia sería un buen refugio, y que estaría más seguro viajando entre los ciudadanos protestantes de Ginebra. Pero Calvino, que ya en secreto le había incriminando ante las autoridades francesas, le encarceló. Hacía ya siete años que Calvino había escrito al viejo pastor protestante, el ginebrino Guillaume Farel: “Servet me escribió recientemente con una presumida arrogancia, e incluyó en su carta un largo volumen de sus delirantes fantasías, que a mi parecer son algo desconcertantes e insólitas. Él vendría aquí, si yo estuviese de acuerdo. Pero no estoy dispuesto a dar mi palabra para su seguridad, porque si él viniese, de ninguna manera le permitiré partir vivo, de tal modo que mi autoridad sirva para este provecho”. (Buisson). Calvino consideraba peligrosas las ideas de Servetus; “Negación de la Trinidad; que Cristo no era el Hijo eterno de Dios, sino, el Hijo del Dios eterno; su rechazo de bautismo infantil;...”. Servetus pidió la muerte por el hacha, más instantánea que arder en la hoguera, y sin cortarle la lengua, como a menudo entonces se hacía para impedir al moribundo chillar, insultar o pregonar herejías. En 1553, Servetus era quemado en la hoguera, como los jueces dispusieron, pero con su lengua intacta, como Calvino había aconsejado. Servetus proclamaba su inocencia camino de la hoguera, una vez allí, concluyó su vida con una oración, "Señor Jesús, hijo del Dios eterno, ten misericordia de mi alma." Horrorizado por este suceso, Castellion, en Basilea, toma su vigorosa pluma, escribiendo un tratado contra Calvino y contra el martirio de Servetus. Influenciado por Erasmo y por el místico alemán Sebastian Franck (*3), Castellion escribía su “De haereticis an sint persequendi” (1554), que se publicó en versión francesa y latina.

Castellion, cuyo nombre sugiere, castellano o guarda de castillo, usa el seudónimo Martinus Bellius y en otras partes, Kleinberg ("pequeño castillo ") y Montfort ("fortaleza de montaña") ( Buisson). Mientras se sospecha de otras personas, Calvino pronto averigua que era Castellion el autor de “De haereticis” y le llama con epítetos tales, como " perro", "monstruo," " la “peor plaga de nuestro tiempo", acusándole también, falsamente, de recibir toda las enseñaza de Servetus. Calvino llama a Castellion "instrumento elegido de Satán," y Beza añade otros sucios insultos (Buisson). Por su parte, Castellion pretende desacreditar a Calvino, llamándole Obispo, Papa, y tirano.

“De haereticis”, es el primer tratado conocido, contra la persecución religiosa. Como Erasmo, Castellion mantenía que había unas pocas creencias necesarias para que la gente obtuviera el Cielo. Denuncia las torturas, afirmando que los primeros jefes de la iglesia, tal como Tertuliano, no hacia ningún bien intentando forzar, incluso, las pocas creencias relativamente ciertas. Rechaza que algunos, como Calvino, que arrogantemente creen poseer una sabiduría superior, afirmen que son necesarias muchas cosas para lograr la Salvación, y osan hostigar, perseguir, sentenciar y ejecutar, por disentir con ellos. Añade, que el mismo problema ocurre en otras iglesias: "Aunque las opiniones son casi tan numerosas como los hombres, no hay ninguna iglesia que no haya condenado a otras y deseado reinar sola. De aquí surgen los destierros, las cadenas, encarcelamientos, hogueras, y horcas". Jesucristo, mantiene Castellion, nos ha enseñado a perdonar los agravios que recibimos, y no hacer violencia contra el prójimo. En su obra argumenta, que la persecución de herejes es profundamente anti-cristiana, incluso "Satánica.". Musulmanes y Judíos nunca se convertirán al Cristianismo, mientras las iglesias, que no opinan como la propia, son vistas como enemigas acérrimas, y se ejecuta a sus fieles, con más ferocidad que la aplicada a criminales: "¿Quién desearía ser cristiano, cuando el que ha confesado el nombre de Cristo, es destruido por otros cristianos con fuego, agua, y espada, sin misericordia y más cruelmente tratado que los ladrones y asesinos?".

Castellion escribe un segundo libro contra el intento de Calvino y Beza, de justificar la ejecución de Servetus, denominando "Contra Libellum Calvini". Los calvinistas, prevenidos de su publicación en Basilea, impidieron su aparición, retrasándose su distribución hasta 1612, en Holanda. En este trabajo, otra vez enfatiza que algunas partes de las Escrituras eran oscuras, contrariamente a las pretensiones de Calvino. Burlándose de Calvino, Castellion dice, “Él escribe enormes tomos, para explicar que lo que expone está absolutamente claro" (Bainton). También señala, que la persecución de Servetus, fue una productiva propaganda para los libros del hombre martirizado: "Ahora que el hombre ha sido quemado con sus libros, todos estan deseando leerlos". Observa después, que Calvino denuncia la represión Católica de los herejes, pero la considera "loable y legitima" cuando la hace él. Sentencia: "Matar un hombre para defender una doctrina, no es defender una doctrina; es matar un hombre.", y añade:"Calvino ha matado a Servetus por la poca disposición de éste a mentir" (Buisson). Calvino nunca cambió su punto de vista ni pidió perdón por su conducta hacia Servet. Nueve años después de su ejecución él la justificó como auto-defensa contra los reproches de Baudouin (1562), diciendo: "Servet sufrió la pena debido a sus herejías, pero ¿fue por mi voluntad?. Ciertamente su arrogancia lo destruyó a él no menos que su impiedad. ¿Y, acaso fue mío el crimen si nuestro Concilio, por mi pedido, pero en conformidad con la opinión de las varias Iglesias, se vengara de sus blasfemias execrables? Dejen a François Baudouin (*7) abusar de mí todo lo que él quiera, con tal de que, según el juicio de Melanchthon, la posteridad tenga conmigo una deuda de gratitud, por haber purgado la Iglesia de tan pernicioso monstruo”, también escribió: “Quienquiera que, ahora a sabiendas y de buena fe, contienda que es injusto que los herejes y blasfemos sean condenados a muerte, incurre en la misma culpa. Esto no es impuesto por autoridad humana; es Dios el que habla y prescribe una regla perpetua para su Iglesia”.

Calvino recurre a ejemplos del Antiguo Testamento para justificar sus represiones, y Castellion destaca que, aparte de los Diez Mandamientos, la ley del Antiguo Testamento había sido en gran parte cambiada por Jesucristo. Esta opinión sería reiterada por Roger Williams (*2) casi noventa años después, en su “The Bloudy Tenent of Persecution” (1644).

El profesor italiano Matteo Gribaldi Mofa, amigo de Sozzini, también se encoragina con el caso de Servetus, visitando al infortunado en prisión, manifestándole su acuerdo en materia dogmática y buscando inútilmente una entrevista con Calvino. Indignado por la muerte de Serveto, publica en Basilea su Apología por Serveto, en forma anónima, comentada por Celio Secondo Curione (*8).

En el último y tercer trabajo de Castellion, “Conseil a la France desolee” (1562), realiza comentarios sobre la sangrienta guerra religiosa en su país de nacimiento. Niega que la sedición sea causada por la herejía y arreglada con la persecución. Al contrario, la persecución de quien piensa diferente, produce la multiplicación de los protestantes franceses y se vuelve contra los que los persiguen (Bainton).La causa del problema no es que la gente piense diferente, es que ambos creen que pueden "forzar conciencias". Castellion condena la violencia de ambos bandos, negando otra vez la relevancia de algunos escritos del Antiguo Testamento. Nadie ha recibido instrucciones especiales, en la doctrina de Cristo, para aniquilar a sus rivales. Cada uno de los antagonistas franceses, no aciertan al considerar que la solución es más represión, creando un estado de monopolio de creencias. Incluso si alguno gana, después de mucho pelear, no encontrará consentimiento interior en el otro lado, como mucho, conseguirá que se vuelvan hipócritas. “Gente obligada a beber siempre vino, y no agua, no pensará realmente que el vino es bueno”. La solución real es aceptar en Francia dos clases de religión Cristiana, la protestante y la católica. El paroxismo causado por la pelea, olvida la solución de Castellion, que más tarde mereció la atención de Holanda. Su propuesta nos recuerda que muchos conflictos, podrían resolverse, con sólo una mutua renunciación de posiciones extremas por las partes antagonistas. Castellion concluye este tercer libro sobre la tolerancia, exponiendo que los magistrados, únicamente deberían excomulgar a los herejes, cuyos errores teológicos pretendan socavar los principios fundamentales. Incluso entonces, sería condición para usar la fuerza oficial, lo que consigna, "Estos son los medios para resistir a los herejes: por la palabra si ellos usan la palabra, y por la espada si ellas usan la espada" (Buisson).

A un pintor de vidrio, David Joris, se le perforó la lengua, como castigo por sus insultos en una procesión católica. La enseñanza de Joris era una extraña mezcla de fanatismos teologales y paradojas. Pretendía haber recibido un llamamiento divino para ser profeta y establecer el reino de Dios en la Tierra, sobre el cual debería reinar él, como el tercer David. Tan lejos llegó en su doctrina, que hasta enseñaba que la obra y revelación de Cristo no eran suficientes y que las Sagradas Escrituras serían reemplazadas por sus propias e inspiradas obras literarias, que contenían la revelación final de Dios. Su concepto del pecado carnal era tal, que predicaba; que el hombre interior no era afectado por lo que la carne hiciera, y por lo tanto las obras más groseras que ésta cometiera, no serían consideradas como pecado. A consecuencia de estas doctrinas, aparecieron entre los Davidienses muchos pecados e inmoralidades, incluyendo adulterio y poligamia. Con los Davidianos encarando una gran represión en los Países Bajos, Joris volvía al exilio, cambiando su nombre a Jeun de Bruges y pasando por aristócrata luterano. Conducía su pandilla cerca de Basilea, donde su reputación y fortuna prosperaría durante doce años. Entre otros, Castellion lo admitía como amigo, denunciando ambos la ejecucion de Servetus. David Joris había escrito desde Basilea a los distintos gobiernos de las ciudades protestantes de Suiza para pedirles que impedieran el fatal destino de Servetus. Castellion se siente preocupado por las incentidumbres sobre los orígenes de los anabaptistas, y con ansiedad por conseguir revelaciones más amplias. A sus zozobras contribuyó, las muertes de su esposa y de Joris (1656). Unos años después, la verdad sobre los anabaptistas de Joris era descubierta por las autoridades de Basilea. Castellion quedó aturdido cuando el cuerpo de Joris fue exhumado, encerrado, y públicamente quemado con su retrato y libros (Buisson, Bainton). Castellion se impresiona, con los peligros percibidos. Bajo la presión de Calvino, (que había decretado su muerte) Beza y el Clero de Basilea, los magistrados formulan, a Castellion, algunas preguntas teológicas, siendo además algunos de sus escritos prohibidos. El objeto era separarle de la Universidad de Basel. Martin Borrhee, jefe de teología y censor, tuvo la insolencia de exigir a Castellion, la presentación de sus escritos y argumentos, para analizar si podían o no publicarse. Esta decisión, fue tajantemente objetada por Castellion, ya que le amordazaba, obligando a guardar las ideas para él sólo, impediéndole exponer sus argumentos ante futuras discusiones (Buisson). Al principio del interrogatorio, Castellion, deseando tranquilidad, invocaba en su lamento:"Por la sangre de Cristo, pregunto a usted, mendigo a usted, que me deje en paz. Pare de perseguirme. Permita la libertad de mi fe y la libertad de un profesor universitario, como yo permito su libertad " (Buisson). Hacia el fin de su vida, Castellion tenía otra contrariedad con las autoridades de Basilea, por haber traducido el libro de Bernardino Ochino (*9), “Thirt Dialogues”, que exploraba la posible aceptabilidad teológica de la poligamia. Ochino, ministro de unos refugiados Italianos, era demasiado viejo para pensar en tener muchas esposas, este libro lo habían traído los desterrados de Zurich. En Basilea se opinaba, que la traducción de Castellion, tenía sólo la finalidad de obtener un dinero extra. Un proceso legal fue preparado contra Castellion, que sufría agudos dolores de estomago y fiebres, sin embargo, moría por causas naturales en 1563 (a los cuarenta y ocho años). Castellion fallecía antes de la posible sentencia de cárcel, exilio o peor, tras defender el derecho de la libertad de expresión, durante toda su vida. Juan Calvino, moriría al año siguiente.

Castellion, todavía aceptaba el castigo magisterial de ateos y de los que niegan un Dios providencial, como también a los cristianos que dudan de la Biblia. Defensores posteriores de la libertad religiosa, permitirían que el pueblo llano criticara la Biblia, como Thomas Paine (*14) y Thomas Jefferson (*10) o dudaran del concepto de un Dios providencial como John Stuart Mill (*11), y Oliver Wendell Holmes, Jr.(*12). Castellion, era un adelantado de su tiempo, en la delimitación de la tolerancia religiosa. Precedía a Roger Williams (*2) o George Fox (*13), enmarcando en razones prácticas y teológicas, la idea de una amplia toleracia de la diversidad religiosa. Únicamente más tarde, emergerán nuevos argumentos, en términos de derechos naturales o utilidad social. Castellion emplea una curiosa metáfora, enfatizando la caridad: "La esperanza, de que en nuestras teológicas controversias, habrá paz sin caridad, es imaginar que se podría hacer mortero con limo y arena, sin agua" (Buisson). Escribía de los argumentos sustantivos para la tolerancia, evitando las guerras de religión y el despilfarro de sangre, pero no trata de la prosaica opinión que surge mucho más tarde, de que la tolerancia promocionaba el crecimiento económico de Amsterdam o Londres. Sus argumentos sobre la tolerancia, tiene todavía vitalidad en nuestro tiempo, haciendo que sus lejanas ideas sean más pertinentes que las de Calvino, cuyo ferrea voluntad para matar por la Trinidad o la Predestinación, parecen ahora cuentos o leyendas. Castellion permanece todavía vital, las libertades deben ser tan amplias, que las personas tengan absoluto derecho para “decir que ellas no creen” o “no decir que ellas creen”.

-- (*1)John Milton (1608-74), nació en Londres. Poeta, escribió “El paraíso perdido” y varios folletos defendiendo los derechos civiles y religiosos. Puritano, sirvió de traductor en el gobierno de Cronwell, por lo que fue perseguido al restaurarse Carlos II. Al quedar “ciego, recordó su primer deseo de ser poeta”.

(*2) Roger Williams (1603-83), líder religioso y uno de los fundadores de la isla de Rhode. Educado en Cambridge se hizo clérigo y en 1630 navega hacia Massachusetts. Rechazó a la iglesia de Boston porque no había roto formalmente con la iglesia de Inglaterra, pero después de que dos invitaciones más, se convirtió en pastor auxiliar de la iglesia en Salem. Rechazó el derecho de los colonos para quitar la tierra a los indios, simplemente sobre la base jurídica de la carta real, como se hacía en Massachusetts. En 1635 lo encontraron culpable de ser una "nueva autoridad que se separaba de los magistrados" y fue ordenada su expulsión de la colonia. Vivió con los indios y, en 1636, fundó Providence, comprando tierras a los indios. Sus opiniones religiosas lo condujeron a sentirse un adelantado Bautista. En 1644, mientras estaba en Inglaterra para conseguir del parlamento un título para su colonia, mantuvo una amplia correspondencia, que se publicó después de su muerte, presentando un excelente cuadro de su filosofía y personalidad. Al final de su vida lo contrataron para discusiones polémicas, con preguntas políticas y religiosas. Él fue una figura importante en la vida intelectual de su tiempo, y por la influencia directa de sus escritos es considerado como uno de los primeros padres de la democracia americana. Debe su fama a su humanidad y amplitud de miras, a su dedicación a la causa de la democracia y de igualdad de oportunidades, y a su largo expediente de oposición a los privilegios y egoísmos.

Los EEUU, han mantenido realmente la separación entre la iglesia y el estado, como Williams había previsto y ordenado durante su gobierno en Providence.

(*3)Sebastian Franck,(1499-1543) nació en Donauworth. Estudió en la universidad de Ingolstadt, y en la universidad de Bethlehem, institución de los Dominicos en Heidelberg, todavía dominada por el escolasticismo, aunque las influencias del humanismo también le marcaron. En este tiempo su punto de vista era Luterano, y atacó a los Anabaptistas. Pero en su Turkenchronik (1530) su radicalismo comenzó a encontrar su propia expresión. Aquí trata de "diez u once sectas del cristianismo" de las cuales ninguna posee la verdad completa y aboga por una iglesia espiritual invisible, que sería gobernada por la palabra eterna de Dios, sin ningún medio externo, tales, como ceremonias, sacramentos y sermones. Así Franck aparece como el representante de un espiritualismo místico que lo colocó en contraste con el Protestantismo eclesiástico. En 1528 fue a Nuremberg y en el año siguiente a Strasburg. En la atmósfera libre de las dos ciudades imperiales sus opiniones experimentaron un profundo cambio, el teólogo se trasformó en escritor popular, y el luterano en un opositor de cualquier cristianismo, que fuera limitado por reglas eclesiásticas. Buscó la verdad de Dios entre la gente, en la naturaleza, y en la historia así como en la Biblia. En Strasburg estuvo en contacto con afables opositores de la reforma eclesiástica, especialmente con Servetus.

((*4)Guillaume Postel, (1510-81) nació en Barenton, Normandía. Humanista, orientalista y místico; fue profesor de árabe y hebreo. En 1542 se refugia en Suiza y dos años después publica en Basilea “De orbis terrae concordia”, donde aboga por la concordia de todas las religiones. Fue el primero en traducir al latín el texto cabalístico hebreo “Zohar e Sefer Yetzirah”. Posteriormente fue expulsado de la Compañía de Jesús y expatriado por la Inquisición.

(*5)Buisson, Ferdinand (1841-1932). Pedagogo francés. Se exiló a Suiza, para no jurar lealtad a Napoleón III, regresando tras la derrota del Emperador en la guerra franco-prusiana. Fue inspector (1870), inspector general (1878) y director (1890) de primera enseñanza, organizador de la instrucción laica en escuelas neutras. Dimitió en 1896 para ocupar la cátedra de pedagogía en la Sorbona. Ocupó un escaño en la Cámara de los Diputados, presidió la Liga de los Derechos Humanos durante trece años, compuso un famoso Dictionnaire de pédagogie y defendió el derecho de voto para las mujeres. Buscó la reconciliación entre Francia y Alemania. “El pacifista más persistente del mundo”, compartió con Ludwig Quidde el premio Nobel de la Paz 1927.

(*6)Hieronymus (Hierosme) Hermes Bolsec, natural de París, era un monje Carmelita. En 1545, se coloca bajo la protección a la duquesa de Ferrara, que lo admitió a su casa. Se casó, y adoptó la profesión médica como medio de sustento. Odioso por su carácter y conducta, fue expulsado por la duquesa a causa de un engaño (Beza).

En 1550 fue a Ginebra con su esposa y un criado, y practicó la medicina. Interesado en la teología, comenzó a preguntar por la doctrina de la Predestinación de Calvino. Argumenta, contra Calvino, que si Dios es responsable de todo, entonces también Dios es el responsable de nuestros pecados. Calvino responde, que nunca ha dicho eso.

El 16 de octubre 1551, Bolsec asistió a una conferencia religiosa e interrumpió al predicador, denunciando, como falsa y atea, la doctrina de que Dios decide el sino del hombre antes de su nacimiento, remitiendo a unos al pecado y el castigo, y a otros a la virtud y felicidad eterna. Después de que hubiera acabado este arenga, Calvino, que había entrado en la iglesia inadvertidamente, le abrumó con citas de las Escripturas y de San Agustín (Beza). Farel que también estaba presente, se dirigió a la asamblea. Bolsec fue arrestado por insultar a los ministros y disturbios contra la paz pública.

Bolsec propuso varias preguntas a Calvino y pidió una respuesta categórica, afirmando que Melanchthon, Bullinger, y Brenz compartían su opinión. El Consistorio pidió que el consejo consultara a las iglesias suizas antes de iniciar el juicio. Y el consejo envió una lista de los errores de Bolsec a Zurich, Berna, y Basilea.

Al mismo tiempo Calvino envió una circular a las iglesias suizas, que habla en términos ofensivos y despectivos de Bolsec. Beza también escribió a Bullinger, que en una carta privada a Calvino, le hablaba de la necesidad de moderación; "créame, muchos están descontentos con lo que usted dice en sus Institutos sobre el predestinación, y mantienen las mismas conclusiones que Bolsec”. Este asunto causó un enfado temporal entre Calvino y Bullinger. No fue hasta diez años después, cuando Bullinger abrazó decididamente el dogma Calvinista.

La contestación de los ministros de Berna, hay que destacarlo, anticipa la esencia moderna de la tolerancia. Aplauden el celo por buscar la verdad y la unidad, pero acentúan el deber, igualmente importante, de la caridad y de la paciencia. El buen pastor, dicen, cuidan de la oveja que se ha perdido, añadiendo que es mucho más fácil ganar a un hombre por gentileza, que obligarlo por severidad.

Estas cartas evitaron que Bolsec fuera a la hoguera, como deseaba Calvino, y como dos años después le ocurrió a Serveto. El 23 de diciembre 1551, fue desterrado de Ginebra, bajo pena de ser azotado. Bolsec se retiró a Thonon, en Berna, donde originó nuevos disturbios, siendo también desterrado(1555). Se fue a Francia, buscando un ministerio en la iglesia reformada, pero retornó al catolicismo. Vivió cerca de Lyon y en Autun, y murió en Annecy en 1584.

Trece años después de la muerte de Calvino buscó su venganza, con la publicación de una "vida difamatoria de Calvin," que le dañó mucho más a él que a Calvino; y fue seguida por una "vida calumniosa de Beza," 1582.

La pelea con Bolsec causó la disolución de la amistad entre Calvin y Jacques de Bourgogne, Sieur de Falais et Bredam, descendiente de los duques de Borgoña. De Falais no podía penetrar los misterios de la teología, ni comprender la severidad de la disciplina en Ginebra. El tratamiento dado a Bolsec, le enfurenció; él se sentía en deuda con él, porque había curado uno de sus criados de una grave enfermedad. Intercedió con los magistrados de Ginebra y de Berna y escribió a Bullinger.

Bolsec editó en 1557, en Lyon, “Historie de la vie, moeurs, actes, doctrines, constance et mort de Calvin”, donde lo describe como irremediablemente aburrido y malicioso, frustrado y sediento de sangre; convencido de que su palabra, era palabra de Dios; víctima de sus tendencias homosexuales, y que tenía el hábito de atentar contra la virtud de cualquier mujer que encontrase por la calle; que renunció a su beneficio eclesiástico en Noyon, por una denuncia pública de su homosexualidad (esta denuncia pudo ser contra un sobrino de Calvino, que tuvo el mismo nombre y beneficio en Noyon).

(*7) François Baudouin, (1520-1573). Nació en Arras, Francia. Fue secretario de Calvino y profesor en Brujas y Heidelberg. Acompañó a Antonio de Borbon, rey de Navarra, en el Concilio de Trento y fue consejero de Enrique III. Publicó “Jurisprudentia attica et romana”. Acusó a Calvino de libertinaje juvenil, cobardía, dureza y autoritarismo.

(*8)Curione, Celio Secondo (1503-1569). Reformador italiano. Profesor de Retórica en Basilea, en 1546, generosamente hospedado por David Joris. En 1553, siendo profesor en Estrasburgo, fue tristemente sorprendido por la ejecución de Servetus, protestando vivamente por el suceso.

(*9)Bernardino Ochino (1487-1564), nació en Siena en 1487. Famoso por su celo y elocuencia, era amigo íntimo del español Juan de Valdes, de Vittoria Colonna, Carnesecchi, y otros que levantaban suspicacias como herejes, por la moderación de sus caracteres o del tinte evangélico de su teología.

En 1538 lo eligieron vicario-general de los Capuchinos;en 1539, visitó Venecia y dio un curso notable de sermones, demostrando una tendencia decidida a la doctrina de la justificación por la fe, que aparece todavía en sus diálogos. Lo denunciaron, pero nada sobrevino hasta el establecimiento de la inquisición en Roma en 1542.

Ochino recibió casi inmediatamente una citación de Roma. Según su propia declaración, las advertencias de cardenal Contarini, lo disuadió de la presentación en Roma y después de una cierta vacilación escapa a través de las montañas a Ginebra. Calvino lo recibió cordialmente, y publicó varios volúmenes de “Prediche”,explicando y justificando su cambio de religión..

En 1545 se hizo ministro de la congregación protestante italiana en Augsburg, que le obligaron que abandonara cuando, en enero de 1547, la ciudad fue ocupada por las fuerzas imperiales. Encontró asilo en Inglaterra, donde compuso su trabajo capital, la “Tragedy”.

En 1553 la accesión de Maria le obliga a abandonar Inglaterra y se hizo pastor de la congregación italiana en Zurich, compuesta por refugiados de Locarno, y continuó escribiendo. El libro más importante es “Labyrinth”, una discusión sobre la libertad de la voluntad, icopiando secretamente la doctrina Calvinista de la predestinación.

En 1563 publica sus “Thirty Dialogues”, en uno de los cuales sus adversarios mantuvieron que él había justificado la poligamia, el divorcio y atacada la Trinidad. Ochino expulsado de Zurich, y, después de ser rechazado por otras ciudades protestantes, dirigió sus pasos hacia Polonia, en aquella época el estado más tolerante de Europa. Pronto aparecía un edicto expulsando a todos los disidentes extranjeros.

Su reputación entre los Protestantes era en ese entonces tan mala que lo cargaron con la profesión de escritor del tratado “De tribus Impostoribus”, y de llevar su aprobación de la poligamia a la práctica.

Su biografo Karl Benrath lo representa como evangelista ferviente y al mismo tiempo un pensador especulativo con una pasión por la investigación libre, aprendiendo y discutiendo siempre, con preguntas difíciles en sus diálogos. La tendencia general de su mente, estaba opuesta a la tradición, y es notable como reasume en su historia individual todas las fases de la teología protestante de Luther a Socinus. Ochino es especialmente interesante para los ingleses por su residencia en Inglaterra, y la influencia de sus escritos en “El paraíso perdido” de Milton.

(*10)Thomas Jefferson, en medio del conflicto del partido en 1800, escribió en una carta privada, "he jurado sobre el altar, la hostilidad eterna de Dios, contra toda forma de tiranía sobre la mente del hombre."Abogado de la libertad, nació en 1743 en el condado de Albermarle, Virginia.

Alto y torpe, Jefferson era elocuente, pero no era ningún líder público. En la casa de los ciudadanos de Virginia y en el congreso continental, contribuyó con su pluma más que con su voz a la causa patriótica. Como "miembro silencioso" del congreso, Jefferson, bosquejó el declaración de independencia. En los años siguientes, trabajó para hacer sus palabras una realidad en Virginia. Lo más notablemente, fue su redacción de una ley que establecía la libertad religiosa, decretada en 1786.

Jefferson tuvo éxito con Benjamin Franklin como embajador en Francia en 1785. Su condescendencia con la revolución francesa lo condujo a un conflicto con Alexander Hamilton cuando Jefferson era secretario de estado, en el gabinete de presidente Washington. Él dimitió en 1793.

El conflicto político enfrentó a dos partidos, los Federalistas y los Republicanos. Jefferson asumió gradualmente la dirección de los republicanos. A las políticas Federalistas, él opuso un gobierno centralizado fuerte y defendió los derechos de los estados.

Cuando Jefferson asumió la presidencia, la crisis en Francia había pasado. Redujo radicalmente el ejército y los gastos de la marina, recortó el presupuesto, eliminado el impuesto sobre el whisky muy impopular en el oeste, y con todo redució la deuda nacional a un tercio. Jefferson envió a escuadrillas navales para luchar contra los piratas de Barbados, que acosaban comercio americano. Además, aunque la constitución no tenía ninguna disposición para la adquisición de nuevas tierras, Jefferson adquirió el territorio de Luisiana a Napoleón en 1803.

Durante el segundo mandatode Jefferson, le preocupó evitar la implicación en las guerras Napoleonicas, aunque Inglaterra y Francia interfirieron con las derechos de neutralidad de los buques mercantes americanos. La solución procurada por Jefferson, fue embargar el envío americano, medida que resultó muy impopular.

Jefferson se retiró a Monticello. Un noble francés observa que “él había colocado su casa y su mente en una situación elevada, desde la cual pudo comtemplaba el universo.”Murió el 4 de julio de 1826.

(*11)John Stuart Mill nació en Londres el año 1806. Primogénito de James Mill, historiador, economista y filósofo inglés que contribuyó decisivamente a la difusión de las ideas de Jeremy Bentham. Introdujo el término “utilitario” que dio nombre al utilitarismo, doctrina filosófica que considera la utilidad como principio de la moral, persiguiendo la mayor felicidad para el mayor número de individuos.

John Stuart fue educado exclusivamente por su padre, ferviente partidario de la disciplina y de los autores clásicos para moldear el carácter y la inteligencia de los jóvenes. A los ocho años, ya era capaz de leer autores griegos en la lengua original y empezó a estudiar latín, geometría y álgebra. Con diez años, podía leer a Platón y Demóstenes, a los doce se dedicó al estudio de Aristóteles y de la lógica escolástica, el año siguiente estudió economía política.

Entre mayo de 1820 y julio de 1821, John Stuart residió en Francia con un hermano del filósofo Bentham, y allí estudio francés, química y botánica.De vuelta a Londres, estudió psicología y derecho, y cuando apenas tenía 17 años, entró en la oficina de exámenes de la India House, en la que ocupó diversos puestos: examinador, encargado de las relaciones entre la British East India Company y los estados indios, y director de la oficina de exámenes hasta la disolución de la compañía en 1858.

La actividad de John Stuart Mill como escritor empezó hacia 1822 con publicaciones como The Traveller, The Morning Chronicle o The Westminster Review. Tras una crisis personal, de la que salió con un pensamiento menos rígido y con unas ideas más tolerantes sobre la naturaleza humana, Stuart Mill vuelve a publicar a partir de 1830, con trabajos sobre filosofía, lógica y economía política..

Sus ideas sobre la lógica aparecen expuestas en A System of Logic, obra en la que propone integrar la nueva lógica inductiva en la lógica deductiva tradicional como base para los nuevos métodos de investigación científica, y en la que formula una lógica de las ciencias humanas basada en las relaciones de causalidad tal como las entiende la filosofía de Hume.

Sus ideas sobre economía política se encuentran explicadas, en su obra Principles of Political Economy, publicada en 1848. Convencido de que la cuestión social es tan importante como los problemas políticos, Stuart Mill pone en duda el carácter inamovible de la propiedad privada y critica el sistema de distribución del trabajo y de la propiedad que condena a las clases trabajadoras, en la emergente sociedad industrial, a una existencia desesperada de hambre y miseria. Aunque no llega a una solución de tipo socialista, tiene el mérito de haberse replanteado el tema social desde una perspectiva nueva.

Stuart Mill publicó una serie de obras sobre ética y política: On Liberty (1859), Thoughts on Parliamentary Reform (1859) y Considerations on Representative Government (1861), en las que expone sus ideas sobre el gobierno democrático de las naciones.

Apoya de forma incondicional la postura de los abolicionistas de la esclavitud en la Guerra Civil de los Estados Unidos y es elegido para el parlamento de Westminster en 1865, donde defiende sus ideas progresistas. Tras su muerte aparecieron algunas obras más de forma póstuma: Su Autobiography y Three Essays on Religion, ambas publicadas en 1874. El cuarto volumen de sus Dissertations, recopilación de artículos y ensayos publicados en los últimos años, apareció en 1875.

(*12) Oliver Wendell Holmes, Jr. (1841-1935) nació en Boston. Su padre, Oliver Wendell Holmes, sr, era médico, profesor de medicina en Harvard, y autor de novelas, versos, y divertidos ensayos. Holmes creció en una prospera y literaria familia, asistió a escuelas privadas en Boston y al Harvard de aquel tiempo, ("Harvard enseñaba poco, y lo poco malo."). Ejercitó sus talentos literarios en numerosos ensayos como redactor del departamento de Harvard. Su graduaciónse vio truncada por el "desacato" hacia un profesor que lo había amonestado en público. Holmes se alisto en el ejército, pero su unidad no fue enviada inmediatamente al frente, y Holmes fue persuadido para volver y recibir su grado, comenzando después su servicio en la guerra civil. Lo hirieron tres veces y también sufrió numerosas enfermedades. Aunque más adelante glorifica el servicio en tiempo de guerra, declinó renovar su compromiso cuando expiró. Holmes había hecho más que su deber le exigía, y había sobrevivido a varias batalla, para continuar tentando al destino.

Vuelto a Boston, decidió estudiar leyes, y entró en el colegio de abogados de Harvard en 1864. Él se confió a la ley, pero no necesariamente al ejercicio privado. Durante catorce años practicó la ley en Boston. Trabajó en una nueva edición de los comentarios de Kent, un esfuerzo gigantesco que tomó unos cuatro años.

El trabajo más famoso de Holmes, la ley común, publicada en 1881, fue escrita aparte de una serie de doce conferencias que le invitaron a dar, y que le requirió explicar los fundamentales de la ley americana. El trabajo contiene la más famosa sentencia de Holmes, "la vida de la ley no ha sido lógica; ha sido experiencia." Las viejas formas legales fueron adaptadas a las nuevas condiciones sociales.

Después de enseñar solamente un semestre en Harvard, dimitió para aceptar un puesto en la corte suprema de Massachusetts,donde estuvo veinte años, Holmes encontró el trabajo fácil, por lo menos para él. Él podría ver inmediatamente al corazón de una edición, y sus energías intelectuales eran lejos superiores a sus colegas. Holmes nunca fue modesto, especialmente referente a su superioridad intelectual respectoa compañero jueces. Aunque era feliz en la corte suprema, deseó más fama y desafío.

La oportunidad vino en 1902, cuando Holmes fue designado por presidente Theodore Roosevelt para el Tribunal. Roosevelt lamentaría más adelante ladesignación, cuando Holmes se opuso a algunas iniciativas de Roosevelt. Le llamaron "el gran dissenter" porque estaba a menudo en desacuerdo con sus compañero. Holmes dimitió debido a su mala salud en 1932, con noventa años de edad. Murió en 1935 siendo enterrado en el cementerio nacional de Arlington, al lado de su esposa.

Buscó una conceptualización racional, sistemática, o "científica" de la ley. Pero posteriormente, afirmó que la ley era un compendio de las resoluciones de los jueces individuales en casos reales. Así, el crecimiento de la ley estaría moldeada por la experiencia y evolucionarían con la sociedad. Fue considerado liberal porque defendió la libertad de expresión y el derecho al trabajo.

Holmes se considera uno de los gigantes de la ley americana, porque escribió tan bien, y escribió tanto, y para el futuro. Incluso el edificio del servicio de renta pública en Washington, tiene impresa su cita; “los impuestos es el precio que pagamos por una sociedad civilizada.”

(*13)George Fox, nació en Drayton fenny, Leicestershire, en 1624. Aprendiz de zapatero, desarrolló inusuales opiniones sobre la religión. Fox se rebeló contra el control de la iglesia por el estado y en 1643 comenzó a viajar dando sermones donde rechazó la consagración de iglesias y la ordenación de ministros.

Organizó la sociedad de amigos cuyo dogma central es el de la luz interna, que comunica directamente el alma individual con Cristo.En 1656, los seguidores de Fox rechazaron pagar el 10% de sus productos y fue arrestado. La justicia fue la primera que los llamó Quakers (Cuaqueros).

Durante el reinado de Carlos II,13.562 cuaqueros fueron arrestado y encarcelados en Inglaterra, 198 fueron transportados como esclavos, y 338 murieron en la prisión o de las heridas recibidas en asaltos violentos a sus reuniones. En 1660 había más de 20.000 convertidos y predicaban en Irlanda, Escocia, País de Gales y las colonias americanas. Organizaban reuniones mensuales, trimestralmente, y anuales. Seleccionaron a ancianos, para el ministerio, y los supervisor para los pobre y para la educación de los niños. Usaron ropas sobrias y utilizaron los términos ' thee ' y ' thou ' a todos como muestra de la igualdad.

En el curso de su vida Fox visitó Barbados, Jamaica, América, Holanda y Alemania acompañado por Guillermo Penn que en 1661, fundó la colonia de Quaker de Pennsylvania. Fox continuó como predicador hasta su muerte en 1691. En “El diario de George Fox” (1694) se describe sus visiones, enseñanzas y encarcelamientos.

(*14)Thomas Paine, nació en 1737 en Thetford, Inglaterra. Hijo de un Quaker. En 1774, Benjamin Franklin en Londres, le aconsejó emigrar a América, dándole cartas de recomendación.

Llegó a Philadelphia en 1774. Comenzando a publicar, primero criticando la esclavitud en América como injusta e inhumana. Paine había comprendido la esencia de la rebelión, en las colonias, después de la Boston Teaparty, cuando los combates habían comenzado, con las batallas de Lexington y Concorde. En su opinión, las colonias tenían todo el derecho de rebelarse contra un gobierno que imponía impuestos, pero que no les daba el derecho de representación en el parlamento de Westminster. En enero de 1776 Paine formuló sus ideas sobre la independencia americana en su Common Sense.

Considera al gobierno como un mal necesario, que sólo es admisible cuando es representativo y organizado con elecciones frecuentes. Paine vendió gran número de copias de su Declaration of Independence.

Durante la guerra de la independencia Paine se ofreció voluntario en el ejército continental y comenzó con la escritura de su American Crisis que publicó entre 1776 y 1783. En 1777 , fue secretario del comité de asuntos extranjeros en el congreso, pero en 1779 lo forzaron ya dimitir porque él había divulgado la información secreta.

En 1787, Paine viaja a Inglaterra. En 1791-92, publicó numerosas ediciones de su Rights of Man y Reflections on the Revolution in France, en las que defendió la revolución francesa . Pero más que una defensa, era un análisis de las raíces del descontento en Europa, culpando al gobierno, la pobreza, el analfabetismo, el desempleo y la guerra arbitraria. El libro fue prohibido en Inglaterra por oponerse a la monarquía. Paine ya estaba en Francia, donde fue encarcelado en 1793, por Robespierre, porque había votado contra la ejecución del destronado rey Louis XVI . Durante su encarcelamiento publicó Age of Reason por el que fue acusado de ateo.

Permaneció en Francia hasta 1802, cuando fue de nuevo a los Estados Unidos, comprobando que era visto como infiel, o simplemente olvidado lo que había hecho por América. Continuó sus críticos escritos, contra los federalistas y la superstición religiosa.

Después de su muerte en New York en 1809, los periódicos escribieron: “He had lived long, did some good and much harm, which time judged to be an unworthy epitaph.”

For Further Reading Bainton, Roland H. 1951. "Sebastian Castellio, Champion of Religious Liberty." Pp. 3-79 in Roland H. Bainton, Bruno Becker, Marius Valkhoff et Supe Van der Wonde, eds., Castellioniana: Quatre Etudes Sur Sebastien Castellion et L'Idee de la Tolerance. London: E. J. Brill. Becker, Bruno. 1951. "Un Manuscript Inedit de Castellion." Pp.101-11 in Bainton, Becker, Valkhoff and Van der Wonde, eds. (see above). Buisson, Ferdinand. 1892. Sebastien Castellion: Sa Vie et Son Oeuvre. Tomes I and II. Paris: Librairie Hachette. Castellion, Sebastian. 1935. Concerning Heretics. Roland Bainton, tr. N.Y.: Columbia University Press. Nietzsche, Friedrich. 1914. The Will to Power. Anthony M. Ludovici, tr. In Oscar Levy, ed., The Complete Works of Friedrich Nietzsche. Vols. 14 and 15. London, T. N. Foulis. Skinner, Quentin. 1978. The Foundations of Modern Political Thought. Cambridge, England: Cambridge University Press.