Miguel Servet inaugura una serie de libros sobre temas históricos de la medicina

19/06/2004

La obra, publicada por Salud, está firmada por 4 autores Pie de foto:De izquierda a derecha: Olga Díaz de Rada, José Javier Viñes, María Kutz, Carmen Jusué y González Echevarría. JOSÉ ANTONIO GOÑI

El Departamento de Salud del Gobierno de Navarra se ha lanzado a la arena editorial con una nueva colección de libros sobre temas históricos de la Medicina. «Si estudiamos cómo trabajaron los médicos hace años comprenderemos mejor la medicina actual», dijo ayer la consejera María Kutz. Y para el estreno se ha optado por Miguel Servet, o Serveto, o De Villanueva, depende, escrito por cuatro autores.

La consejera de Salud, María Kutz, destacó ayer en el Hospital de Navarra que Servet tenía conocimientos de muchas ciencias y que «se dedicó fundamentalmente a curar».

La consejera subrayó que se trataba de un hombre «muy culto», con profundos conocimientos de griego que le permitieron estudiar antiguos tratados de medicina. «Estudió los jarabes, y descubrió la circulación sanguínea», apuntó.

El libro, titulado Miguel Serveto o Miguel de Villanueva. Conmemoración del 450 aniversario de la muerte de Miguel Servet, 1553, se basa sobre todo en las conferencias pronunciadas en Tudela y Pamplona con motivo del 450 aniversario de su muerte por cuatro autores: Manuel de Fuentes Sagaz, Francisco Javier González Echeverría, Juan Antonio Paniagua y Arellano y Alfredo López Vallejos.

Un relevante desván De los cuatro, asistió a la presentación de ayer uno, el servetista Francisco Javier González Echeverría. Hace nueve años encontró en el desván de la parroquia de Sesma una edición latina de un Dioscórides de Ruell, con anotaciones del siglo XVI, lo que le permitió atribuirlo a Miguel de Villanueva (Servet) como editor.

Echeverría ha aportado pruebas prácticamente definitivas, según dice en el prólogo José Javier Viñes, del nacimiento en Tudela del médico y teólogo en 1509 ó 1511.

Aquel viaje a Sesma ha tenido continuidad en las conferencias y ahora en el libro presentado ayer. «Él siempre dice que es Miguel de Villanueva, natural de Tudela, pero no le importa que le llamen Miguel Servet», dijo el autor.

De hecho esta denominación la acuñó Calvino, el máximo divulgador de Servet a su muerte, cuando en una publicación francesa de 1554 hablaba en la portada de «un tal Servet». Ya fue muy difícil recuperar su nombre real de Serveto. «Por simplificar diríamos que en zona católica es Miguel de Villanueva, navarro de Tudela, que vivió en Zaragoza los últimos años antes de salir de España. Si reside en países protestantes, sean luteranos o calvinistas, o cuando hay peligro en la edición de alguna obra que presume que será muy perseguida, aparece como Miguel Serveto, alias Revés», dice en el libro Echeverría.

Este médico afincado también en Tuleda recordó ayer que el polifacético hombre renacentista coincidió con San Francisco Javier en París, entre otros datos.

El director del Servicio de Docencia, Investigación y Desarrollo Sanitarios, José Javier Viñes, abogó por su parte por que la colección dé cauce al conocimiento de la historia de la medicina. «En Navarra hay médicos que les gusta estudiar la historia, pero investigar sin publicar no tiene sentido», dijo. Reconoció que a veces es difícil dar cauce a investigaciones de entidad. «Lo importante es que se mantenga la colección, su continuidad», añadió. De momento el número 2 de la colección saldrá a la luz en breve, y tratará sobre Medicina y Enfermedad en la Corte de Carlos III el Noble, a cargo de Fernando Serrano Larráyoz.

El consejo de redacción de esta nueva colección está formada por Pedro Gil, catedrático de Historia de la Medicina de la Universidad de Navarra; Carmen Jusué, responsable de publicaciones de Príncipe de Viana; Olga Díaz de Rada, jefe de Sección de Investigación Biomédica, y un grupo de médicos que han investigado y publicado en temas de Historia de la Medicina como Javier Aztaráin (sobre Historia del Hospital Psiquiátrico), Francisco Javier González (sobre Miguel Servet), Pablo Larranz (sobre el Hospital Alfonso Carlos) y el propio Viñes (sobre Nicasio Landa).